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viernes, 13 de noviembre de 2015

"DON JUAN TENORIO (PROXIMAMENTE)"

Hotel Boutique Elvira Plaza con cafeteras Nespresso en las habitaciones, les invita a conocer una de las leyendas de nuestros Barrio!
Tras agotar las entradas el año pasado… Vuelve “DON JUAN TENORIO (Próximamente)” al TEATRO QUINTERO (c/ Cuna) Los días 6, 7, 8, 13, 14 y 15 Noviembre. EdeTeatro les propone asistir a un ensayo de “Don Juan Tenorio”. No van a ver la obra tal y como se estrenará; unas escenas tendrán que repetirse, otras se saltarán, el vestuario y la escenografía no estarán completos… pero es una ocasión única para conocer, desde dentro, el mundo y los entresijos del teatro.
DON JUAN TENORIO

“Don Juan Tenorio”, de José Zorrilla, es una de las obras clásicas más importantes del teatro españoly universal. Tradicionalmente se representa en nuestro país para conmemorar la festividad de ‘Todos los Santos’, ya que este drama escenifica la redención del alma a través del amor.
Con depurada técnica y gran sensibilidad, Zorrilla revive en ella la figura mítica del libertino Don Juan.
A lo largo de la función, dos fuerzas opuestas se disputan el alma de Don Juan, que se mueve entre la condena o la salvación, pero la gracia y el amor triunfan y las almas de Doña Inés y Don Juan se salvan gracias al amor.
Viernes a las 21:00 horas
Sábados y Domingos a las 20:00 horas
Entradas en: https://es.patronbase.com/_TeatroQuintero/Productions/Q18/Performances

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viernes, 8 de noviembre de 2013

La nueva piel del Cid

Hotel Boutique Elvira Plaza en el fantástico Barrio de Santa Cruz, les propone conocer el nuevo look del Cid Campeador del Prado de San Sebastián...

La estatua ecuestre del Prado luce a color tras la intervención de la artista polaca Olek. 

La estatua ecuestre del Cid Campeador del Prado de San Sebastián luce desde ayer un llamativo recubrimiento de croché tejido a mano. La creadora polaca afincada en Nueva York Agatha Oleksiak, más conocida como Olek, referencia del arte urbano actual y célebre por vestir con hilos de colores otros iconos del paisaje público como el toro de Wall Street, se pasó ayer todo el día subida a una grúa de las que se emplean para el mantenimiento del alumbrado público disponiendo los retales sobre la escultura de bronce. Durante las semanas previas, en la galería Delimbo -que financia su estancia en Sevilla, organiza este proyecto e inaugura el jueves de la semana que viene en su sede de la calle Pérez Galdós su exposición Santa Agatha la torera- Olek y varios voluntarios trabajaron hasta la madrugada confeccionando este vestido inusual que convierte al Cid y su caballo Babieca en potentes emblemas visuales de la capital andaluza hasta el día 12 de este mes. 

La artista, que considera que "la aguja de ganchillo es un lenguaje universal", ha querido con esta intervención en el espacio público plasmar su interés "por la cultura española y por una figura legendaria que triunfó después de muerta", una metáfora perfecta, según ella, de la aspiración del artista a alcanzar la inmortalidad a través de sus creaciones. 

El Ayuntamiento, tras obtener el miércoles la autorización de la Comisión de Patrimonio, colaboró con Olek y Delimbo aportando las facilidades logísticas (entre ellas dos grúas municipales) en el afán de que "Sevilla siga siendo fuente de inspiración para los artistas". La labor de forrado comenzó por la enorme lanza que Rodrigo Díaz de Vivar sostiene antes de entrar en batalla. 

sábado, 23 de marzo de 2013

Como se acerca Semana Santa....El milagro del Cristo de las Mieles

Hoteles junto a la Catedral De Sevilla, Hotel Boutique Elvira Plaza, os ilustra con esta leyenda de nuestra ciudad

Antonio Susillo Fernández fue un escultor sevillano nacido en 1855 y criado en la Alameda de Hércules. Un afortunado día de su infancia, estando en la calle, moldeó una figura con el barro que habían dejado las lluvias y la Infanta Luisa Fernanda de Orleans, que pasaba por allí, lo vio y se quedó impresionada con sus dotes artísticas. Inmediatamente lo amadrinó, costeó sus estudio. en Roma y París, y, una vez formado, le puso en contacto con clientes respetados de toda Europa. Como no podía de ser otro modo, también dejó su sello en Sevilla, y buena prueba de ello son las estatuas del Palacio de San Telmo, el Daoiz de la Plaza de la Gavidia, el Velázquez de la Plaza del duque, etcétera.

Sin embargo, debido a las malas compañías (se dice que su segunda mujer era una despilfarradora compulsiva), llegó un momento en el que se vio sumido en la más absoluta ruina, y cuando recibió el encargo de tallar una imagen en bronce para el Cementerio de San Fernando, se aferró a este proyecto como un clavo ardiendo para empezar de cero. Aun así, no pudo sentir mayor decepción cuando, al terminar la obra, se dio cuenta de que había esculpido la pierna izquierda sobre la derecha (al revés de lo que dicen Sagradas Escrituras). Incapaz de asumir su error, decidió ahorcarse en su Estudio, aunque otras fuentes apuntan a que se pegó un tiro en la cabeza.

Y llegados a este punto entra en juego la leyenda. Existe la creencia generalizada de que los sevillanos eran partidarios de enterrar su cuerpo en el centro del camposanto, debajo de la imagen que él mismo materializó, pero las autoridades eclesiásticas se negaron, pues ya se sabe que el suicidio no está aceptado por la fe católica. Pese a todo, 30 años después, el debate volvió a la calle a raíz de un artículo publicado en prensa y en 1940, con el beneplácito de la Iglesia y el Ayuntamiento, fue sepultado en dicho lugar. Cuando todo parecía estar en orden, un acontecimiento extraordinario volvió a convertir a Antonio Susillo en motivo de actualidad: el Cristo que había cincelado lloraba.

Lo que brotaba de sus ojos no era agua salada ni tampoco bendita, sino miel.

El mismísimo Vaticano se vio obligado a enviar a uno de sus investigadores para determinar si estaban ante un milagro, pero las pruebas concluyeron que las abejas habían formado una colonia en el interior de la imagen. Aun así, desde entonces se le conoce como el Cristo de las Mieles.




Fuente: Sevilla en 360