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lunes, 30 de junio de 2014

Sevilla y Triana... cuando estaban separadas!

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Inimaginable concebir una Sevilla sin puentes. El río Guadalquivir, discurriendo a lo largo de ambas orillas, sin ninguna pasarela que lo cruce. Triana y Sevilla, Sevilla y Triana frente a frente separadas por este «espejo líquido» que baña las márgenes. «Quizás por su fondo arenoso», y por no soportar peso con facilidad, no se materializó hasta el año 1171 dando el ansiado salto de la Sevilla sin puentes al primer puente que tuvo Sevilla.

Pero… ¿cómo se cruzaba de una orilla a otra sin este tipo de construcción? Según explica Andrés Segura, presidente de la Asociación Puente de Barcas, «había un gremio de barqueros cuyo embarcadero estaba ubicado entre el actual puente de la Barqueta y la puerta de San Juan. Trasladaban tanto personas, como ganado, mercancías, en sus barcazas, y eran muy duchos en el tema de la comunicación a través del río». Su trabajo sólo se veía interrumpido cuando azotaba el temporal o las riadas, viéndose abocados en esas circunstancias a suspender las conexiones «para evitar accidentes».

A base de estos bateleros era posible pasar de una orilla a otra de la ciudad hasta que en el año 1171 el Emir Abud Yacub Yusuf decide encargar la construcción del primer puente que tuvo Sevilla: el puente de Barcas. Materializado entre el 4 de septiembre y el 10 de octubre de ese año, 11 barcazas de madera componían esta primera pasarela. En el mismo lugar donde se ubica el afamado Puente de Triana, se erigió durante siete siglos elPuente de barcas, el único sobre el río Guadalquivir como vía de conexión entre Sevilla, Triana y el Aljarafe. Una plataforma que no estuvo exenta de problemas durante los más de 600 años que estuvo en pie.


«Tuvo averías importantes, a causa de los temporales, y se rompían las barcas, cuyos trozos llegaban hasta Coria. Cuando esto ocurría volvían a funcionar los barqueros, que mientras existió el puente siguieron haciendo traslados de orilla a orilla aunque con menor actividad», expone Segura. Así, debido a estas roturas, «se modificaban el número de barcas, con lo cual, en algunas ocasiones llegó a tener hasta un máximo de 17 barcas».

Un paseo de «alto riesgo»

Cruzar a Sevilla antes de la construcción del Puente de Isabel II se convertía, con el paso del tiempo, en un paseo de alto riesgo. «Era un medio de comunicación importante pero peligroso. No era fijo, y aunque las barcas tenían anclas en el fondo del río, el puente tenía oscilaciones, se movía, con lo cual se producían muchosaccidentes, caían personas y animales al agua, sobre todo cuando algún caballo se desbocaba, y algunas llegaron a morir ahogadas», añade el presidente de la entidad que rinde homenaje a este puente.

Aunque hubo alguna rotura «voluntaria», con motivo de la llegada a Sevilla del rey Felipe II en el año 1570, que «entró por el río aguas arriba y tuvieron que romper el puente para que pasara la embarcación real».

El mantenimiento de esta construcción era harta costosa para el Consistorio, puesto que continuamente se sucedían desperfectos y reparaciones, por ello se planteó la necesidad de edificar el actual puente de Triana. Mientras tanto, para su conservación existía la figura de los «tenedores» de puente. «Se les concedía durante 10 años la guarda y mantenimiento por una cantidad de dinero. Ellos reparaban las barcas, las tablas, y vigilaban el puente durante toda la noche ya que era un sitio donde se sucedían robos y asesinatos», explica Andrés Segura.



Personajes célebres que cruzaron el puente de Barcas

Según relata Segura, fueron muchos los personajes relevantes que cruzaron el puente de Barcas. Como «Cristóbal Colón en 1493 tras su regreso de América y junto a una comitiva pintoresca compuesta por aborígenes de la tierra descubierta». Hizo lo propio Santa Teresa de Jesús, en su visita a la parroquia de Santa Ana. También atravesó estas barcazas de madera Isabel de Portugal cuando se casó con Carlos V en el Alcázar en 1526.

En cuanto a las cofradías de la ciudad, la primera que cruzó fue la Virgen de los Reyes el 30 de noviembre de 1532, seguida posteriormente por La O, la Esperanza de Triana, El Cachorro y Las Aguas.

Una construcción subastada

«Para la gente de Triana el puente de Barcas fue muy importante, y para los negocios de Sevilla también, ya que desde el Aljarafe se traía al aceite, el vino, etc. Si había cualquier problema Triana se quedaba aislada», argumenta Segura. Y es que las roturas, en algunas ocasiones, tardaban meses en ser reparadas.

Como curiosidad, el presidente de la Asociación Puente de Barcas destaca que «como boya usaban pellejos de animales inflados para los puntos de flotación». Se ubicó a la altura de la plaza de toros para construir el puente actual. Pues durante los años que duraron las obras del Puente de Triana, el de barcas tuvo que ser desplazado para continuar como nexo de comunicación entre ambas riberas.

«Lamentablemente», añade, «el 31 de junio de 1852 se desmonta y se retiran los anclajes, ya inaugurado en ese año el puente de Isabel II». Desaparece entonces de la estampa sevillana y quedó reducido a un montón de madera que fue subastado. Ahora, esta entidad sin ánimo de lucro, pretende recrear su añorado puente con un monumento que le rinda homenaje al que fue durante 7 siglos el único nexo de unión entre Sevilla y Triana.



Fuente: www.sevillaciudad.sevilla.abc.es

jueves, 5 de junio de 2014

Asi será el monumento al Puente de Barcas en Triana!!!

Hotel Boutique Elvira Plaza, con botella de cava gratis reservando directamente con nosotros, les invita a conocer la maqueta del futuro monumento al Puente de Barcas!!



Diecisiete barcazas han acaparado toda la atención este martes en Triana. Y es que la sede del distrito ubicado en la calle San Jacinto ha acogido la presentación de la maqueta del monumento al único puente que cruzó el Guadalquivir durante casi siete siglos: el puente de barcas. Un bosquejo de lo que pretende ser un eterno homenaje a esta emblemática construcción y que ya tiene su más fiel reflejo en el interior del distrito Triana.



Se trata de una iniciativa de la asociación Puente de Barcas, que en su afán por mantener viva la historia del barrio y recordar esa pasarela de madera, ha ideado junto al arquitecto Enrique Carvajal Salinas la maqueta del monumento que podría por fin rendirle tributo. Una base con 17 bloques de piedra maciza, 17 barcas de bronce y varillas de acero inoxidable simulando las tablas de madera es la magna obra que proponen estos trianeros preocupados por «difundir la historia y el patrimonio artístico» de la ciudad.

Tras más de un año de bocetos y deliberaciones, el prototipo ha visto la luz. Concretamente han elaborado dos maquetas, «una que es la principal y que recoge tanto la ubicación como el monumento, y otra sólo con las piedras y barcas para que se vean con más detalle», explica Andrés Segura, presidente de esta asociación cultural sin ánimo de lucro.



El arquitecto ha señalado las características principales que tendría el monumento que propone la entidad. «Su dimensión acabada es 15,62 metros de longitud, 1,40 metros de anchura y, aproximadamente, 1 metro de altura. Además de rotundidad, hemos aportado ligereza levantando los bloques unos centímetros sobre el suelo. Las líneas de luz oblicuas al trazado de la escultura y empotradas en el suelo imaginan las aguas del río Guadalquivir», detalla Carvajal. Un diseño, a su juicio, «sencillo y elegante» que «facilita la compresión».



Tras un estudio minucioso del posible espacio donde ubicar esta moderna réplica, en la maqueta se plantea el «lugar idóneo»: en el paseo de la O, debajo de la capillita del Carmen y junto al Castillo de San Jorge. «Hemos dado muchas vueltas, hemos recorrido muchos sitios, y éste es el más adecuado, es abierto, se puede pasear, y próximo a la ubicación original que tuvo el puente. Para ello se estudió además la volumetría con el entorno», añade el arquitecto.



Y es que el puente de barcas «fue el nexo de unión entre Sevilla y Triana durante más de seis siglos, mandado a construir por el Emir Abud Yacub Yusuf en 1171, habiendo sido materializado en el lugar que actualmente ocupa el puente de Isabel II, conocido como puente de Triana».



De momento, han dado un gran paso con la elaboración de esta maqueta que ya puede visitarse en la sede del Distrito Triana. 



Fuente: www.abc.es